miércoles, 30 de noviembre de 2011

"La casa hecha de alba" (Una reseña literaria)

Cubierta de la novela



De Navarre Scott Momaday
Appaloosa editorial
Ilustración de cubierta, Canyon Echo, David K. John
Traducción, Amelia Salinero
ISBN: 978-84-938474-1-8

“La casa hecha de alba” es algo más que una novela con gancho, es un reto original para el lector. La trama se aleja de un estilo narrativo tradicional y la acción se desarrolla como un elemento más que está en el entorno de los personajes, ya sea en plena naturaleza o en medio de la urbe. Su autor es Navarre Scott Momaday, quien nos sumerge con destreza en el conflicto interior que padecen los nativos americanos para adaptarse al modelo social que se les ha impuesto.
      La cruda realidad y la poesía se dan cita con maestría en una obra que llega a España por primera vez de la mano de Appaloosa Editorial. Se trata de una empresa editorial no menos interesante, ya que la novela no se distribuyó en nuestro país, a pesar de que en 1969 fue galardonada con el Premio Pulitzer. Respaldada por la crítica internacional y traducida a diversos idiomas, este título marcó, además, el inicio de la corriente denominada “Renacimiento Nativo Americano”, que pretende divulgar y defender los valores indígenas.
         Encajar una cultura sumamente espiritual en el molde establecido por un sistema materialista y racial es el eje sobre el que gira el argumento. Scott Momaday nos presta su mirada particular, donde la tradición indígena sobrevive a duras penas frente a la incomprensión de lo que a grandes rasgos consideramos progreso.
      La novela retrata años decisivos en la existencia de Abel, un nativo que perteneció a una generación ya de por sí difícil, la que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. En su camino contemplamos un desfile que retrata el perfil social de una época que no ha perdido vigencia, como la mujer de un médico, un predicador cristiano, el Sacerdote del Sol y la hija de un granjero blanco. El protagonista navega entre ambos mundos, dejándose llevar por la autodestrucción como su única arma para mantenerse a flote, una elección que le conducirá a la cárcel y a tocar fondo como ser humano. Sin embargo, tras dejarse arrastrar por la marginalidad descubrirá que el único valor duradero y real, su identidad, está en el universo de su propia cultura.  
          Scott Momaday nos permite conocer de primera mano el ambiente multicultural donde reside un pueblo sometido a leyes y valores ajenos a su concepto del mundo. La visión del autor nos aleja de la leyenda tradicional que ha proyectado la industria de Hollywood y que ha dejado una huella nefasta en la memoria colectiva.
         Una de las claves más relevantes del libro es el estilo narrativo, la forma en que la prosa acerca al lector al impacto de los elementos que nos rodean, el lenguaje propio de la naturaleza y su influencia en nuestro mundo interior. Probablemente, el hecho de que Scott Momaday sea un mestizo de tribus kiowa y cherokee le otorgan ese enfoque tan especial relativo al medio natural y su reflejo inevitable en el comportamiento humano.
        La novela fue llevada al cine en 1972. Se trató de una producción independiente dirigida por Richardson Morse que en la actualidad se considera un documento imprescindible dentro del género denominado Cine Indígena. 
        Soctt Momaday vive en Nuevo Méjico y se crió en diferentes reservas indias. En la actualidad combina la docencia en varias universidades con la escritura. La defensa de sus ideales y del legado de su cultura a través de la literatura le ha valido ser reconocido con premios como el de Artista para la Paz que le otorgó la UNESCO en 2004.