miércoles, 29 de junio de 2011

LA DUALIDAD DE LA IMPERFECTA EXISTENCIA (Reseña literaria)


de Ervin David Gordillo
Editorial Círculo Rojo
Edición Especial para España
Fotografía de 2011GioSolarte Photography
ISBN: 978-84-9991-190-8

“La dualidad de la imperfecta existencia” nace con la intención de transgredir. Concebido como un libro antisistema, al igual que su autor, rompe los esquemas básicos que debe contener una novela convencional en cuanto a narrativa, descripción y diálogo. Se evade en las redes de sus propios pensamientos y detalles de sus vivencias. Pero ese es el reto. Apuesta por la esencia de lo imperfecto en materia creativa y el resultado final para el lector es que, como mínimo, no te deja indiferente. Aceptas que has conectado con una nueva forma de expresión y te apetece dejarte llevar hasta la última página, que creo que es el sentimiento más revelador que puede aparecer una vez que traspasas la frontera de las primeras hojas de cualquier libro.
El argumento se centra en el joven colombiano Jhonatan Efraín Escobar, quien regresa a Lyon, la primera ciudad europea que conoció unos años atrás, cuando llegó en calidad de estudiante. Durante un encuentro casual con una joven vasca, que acaba en algo más serio que una charla informal, decide repasar con ella de forma minuciosa los recuerdos de esa etapa, en la que comenzó la búsqueda de sus sueños y la lucha por la conquista del éxito. La dualidad creada por la naturaleza humana será el núcleo sobre el que gira la narración a través de sus propias aventuras, plasmando problemas actuales como la inmigración, la libertad, las fronteras políticas o el catolicismo. Sin embargo, el amor será su gran caballo de batalla personal, donde deberá aceptar en toda su extensión las huellas que han dejado sus elecciones imperfectas, algo que marcará el futuro del personaje y el instante decisivo del punto y final. 
Las vivencias de Jhonatan rozan lo marginal en ocasiones, se enfrenta a sufrimientos elementales como hambre o frío, pero no deja de lidiar contra los elementos, adaptándose a las circunstancias sin lamentarse mucho. Su segundo atractivo es su óptica personal sobre problemáticas actuales filtradas a través del poso que han dejado en su mente conceptos de ciencia, filosofía o literatura. El tercero es la historia de amor imposible que se respira desde las primeras páginas y con la que culmina el desenlace de la novela.
El reclamo publicitario que ha calado más hondo entre los lectores y que ha abierto algún acalorado debate en foros de Internet, es que este manuscrito se ha plasmado en letra impresa sin pasar por ese obligatorio pulido de las correcciones que exigen las editoriales. Provocar y obligarnos a pensar es la razón fundamental para que el autor se haya negado a cumplir este requisito. Su español es diferente al nuestro y ciertas limitaciones en este sentido son evidentes. Se trata de una de sus imperfecciones y de alguna forma, nos reclama que lo aceptemos tal cual es.  
Y por qué no, no está mal romper las normas cuando se trata de creatividad. Si el arte evoluciona en todas sus disciplinas, las letras tampoco deberían ceñirse probablemente a rígidos esquemas semánticos y ortográficos, porque hay más. Hay influencias idiomáticas y una evolución imparable en la comunicación que afecta al lenguaje. En realidad, el valor radica en saber leer por encima de estas premisas y centrarte en el mensaje que se quiere transmitir.   
La apuesta editorial es difundir un libro con el que pretende de alguna manera “hacer historia”. Opino que como mínimo abre una puerta a autores noveles que se apoyan en estilos de vanguardia y que tras la buena acogida de este título, es probable que cuenten con más oportunidades a la hora de publicar. Y aún así, no se exagera en riesgo comercial, se trata de una edición limitada en España, aunque no hay que perder la esperanza, puede ser una puerta de entrada a voces literarias más frescas.
Y para aquellos que estéis interesados en el autor, sencillamente, no lo busquéis, no encontraréis datos relevantes sobre él. No tiene intención de destacar sobre su obra firmando libros o dejándose fotografiar. Ni aburrirnos con sus logros académicos o personales.
Y su novela la definiría como intuyo que es él: compleja en ideas, sencilla en la forma y desobediente con las reglas.